terça-feira, abril 18, 2006

El Infante Arnaldos

¡Quien hubiera tal ventura      sobre las aguas del mar
como hubo el infante Arnaldos      la mañana de San Juan!
Andando a buscar la caza      para su falcón cebar,
vio venir una galera      que a tierra quiere llegar;
las velas trae de sedas,      la ejarcia de oro terzal,
áncoras tiene de plata,      tablas de fino coral.
Marinero que la guía,      diciendo viene un cantar,
que la mar ponía en calma,      los vientos hace amainar;
los peces que andan al hondo,      arriba los hace andar;
las aves que van volando,      al mástil vienen posar.
Allí hablo el infante Arnaldos,      bien oiréis lo que dirá:
— Por tu vida, el marinero,      dígasme ora ese cantar.
Respondióle el marinero,      tal respuesta le fue a dar:
— Yo no canto mi canción      sino a quién conmigo va.


(Romancero)

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